El historiador Jean-François Soulet afirma que la historia de los Pirineos, desde hace unos 6000 o 7000 años, camina de la mano con el pastoreo: "los macizos del Canigó en Cataluña, de Mont Valier, en Ariège, del Monte Perdido y de Irati-Okabé, en el País Vasco, son testigos históricos del pastoreo pirenaico más activo". En la actualidad, las prácticas pastorales juegan un papel fundamental en la biodiversidad, el mantenimiento de los paisajes y la gestión conjunta de las estaciones de esquí.
Los agostaderos en valles, desde Cataluña al País Vasco, marcan el ritmo de los Pirineos al son del tintineo de los cencerros de los rebaños, principalmente ovinos.
 
El senderista podrá descubrirlos en los prados durante los largos meses de verano, mientras que los apasionados de la transhumancia podrán seguirlos por multitud de valles pirenaicos, desde finales de la primavera, durante la subida a las montañas, hasta inicios del otoño, para el descenso.
 

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Del conjunto de cordilleras francesas los Pirineos son los que asumen el mayor peso del pastoreo, con un 80 % de la superficie agrícola útil reservada a la ganadería y una cabaña de unas 580000 cabezas de ganado, sobre todo ovejas lecheras.

Como si de una estampa tradicional de Epinal se tratara, durante los meses estivales los pastores vigilan así a sus rebaños, en plena montaña, a menudo en soledad en la cabaña, llamada orri en Ariège y en los Altos Pirineos, cortal en Conflent, cuyalaa en Béarn o cayolar en el País Vasco.
 
El pastoreo permite mantener limpios los paisajes y garantiza la diversidad de los ecosistemas.
 
De esta forma, en algunas estaciones de esquí, como Peyragudes, son los rebaños los que se encargan del mantenimiento en verano.
 
El pastoreo es parte del ADN pirenaico; de hecho, aún hoy en día existen acuerdos ancestrales de facerías entre pastores de ambos lados de la frontera que datan de varios siglos atrás.
 
En Oloron-Sainte-Marie hay un instituto de oficios de la montaña que ofrece una formación en la labor de pastor, mientras que en Azet, la Casa Pirenaica del Pastoralismo le proporcionará todo tipo de información sobre esta práctica ancestral.