Creado en 1967, el Parque nacional de los Pirineos acoge cada año a más de 1,5 millones de visitantes, haciendo honor a su misión de "poner la naturaleza a disposición de todos”, y "administrar y proteger la biodiversidad”. Desde hace casi 50 años sus científicos y guardas-monitores observan, estudian, cartografían y hacen inventario de su fauna y su flora. El parque ofrece a los senderistas más de 350 km de rutas señalizadas.
El Parque nacional de los Pirineos se extiende sobre 45700 hectáreas, con 100 km de largo por 10 de ancho, repartidos en dos departamentos (Altos Pirineos y Pirineos Atlánticos), desde el torrente de Aspe, al Oeste, a Neste de Aure, al Este.
 
El punto culminante es el Pico Alto del Viñamala, que se alza a 3298 m, aunque la altitud del parque nunca se encuentra por debajo de los 1000 m.
 
El Parque nacional de los Pirineos comparte 15 km de frontera con el de Ordesa, en Aragón.
 
Los siete centros del Parque nacional, situados en los valles (Etsaut, en el valle de Aspe, Laruns, en el valle de Ossau, Arrens-Marsous, en el Valle de Azun, Cauterets, en el valle de Cauterets, Luz Saint-Sauveur y Gavarnie, en el valle de Luz y Saint-Lary, en el valle de Aure) están permanentemente abiertos, ofreciendo documentación, exposiciones temáticas y actividades. Asimismo, los cinco refugios de montaña dentro del parque permiten pasar una noche o comer en las alturas, tanto si se usan como punto de partida o de llegada.

El espacio preservado se completa con dos reservas naturales, gestionadas por el Parque nacional: la de Néouvielle, en el valle de Aure, con una extensión de 2313 hectáreas y la reserva natural nacional de los buitres leonados del valle de Ossau.

 

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Finalmente, los dos parques naturales regionales, el de los Pirineos Catalanes, creado en 2004 y el de los Pirineos Ariegenses, en 2009, contribuyen también, por su parte, a preservar la naturaleza pirenaica.