Se han registrado 129 cumbres principales que sobrepasan los 3000 metros. Néouvielle, Gourgs Blancs, Pic Maudit, Cylindre du Marboré, Montcalm... y muchos otros que se hacen los señores de los Pirineos y que se pueden encontrar, sobre todo, en los Pirineos centrales, la zona de Luchon, los macizos de la Maladeta y Néouvielle y en el entorno de Gavarnie-Monte Perdido. Este paraíso de montañistas intrépidos ha alimentado tanto literatura como sueños.
Se llaman Aneto (3404 m), Posets (3375 m), Balaïtous (3144 m), Perdiguère (3222 m), Monte Perdido (3355 m) o Tallion (3144 m) y hacen soñar a más de un alpinista con ganas de colgarse la medalla de los 3000 en alguna hazaña.
 
Estas tierras de nieves perpetuas pirenaicas han sido objeto de registro desde finales del siglo XIX, cuando se intentó estudiar a estos famosos 3000 y, a pesar de todos los medios modernos, los expertos son incapaces de ponerse de acuerdo; aunque se cree que son 129.
 
En su libro Las cimas de más de 3000 m en los Pirineos, Luis Alejos cuenta 212. Según la lista oficial de la UIAA (Unión Internacional de Asociaciones de Alpinismo) habría 129 cimas principales y 83 secundarias, lo que nos daría el mismo resultado.
 
Sea como fuere, lo que importa, más que el número, es la belleza inigualable de los 3000 y la emoción cargada de aprensión que invade a quien ose empeñarse en subirlos. Y es que, a partir de 3000, la montaña se vuelve caprichosa y escoge a sus compañeros de juego.

Regalarse un 3000
es escalar un sueño,
es ese "momento decisivo"
para el que todo alpinista se ha estado preparando.
 
La mayoría de estas cumbres que sobrepasan la fatídica altura se encuentra, principalmente, en los Pirineos centrales, entre la Maladeta y el parque Gavarnie-Monte-Perdido, en el macizo de Néouvielle, el valle de Luchon y, por supuesto, el Vignemale.