Conocido por la pureza de su aire y su estabilidad atmosférica, el Pic du Midi fue el lugar idóneo para crear una reserva internacional de preservación del cielo (IDSR). El objetivo de esta reserva es preservar la calidad del cielo entorno a la montaña, protegiendo su ambiente nocturno frente a la contaminación lumínica. Este proyecto es pionero en Europa y su impulsor es Hubert Reeves.
 

En 1870, un grupo de pioneros decidió instalar a 2877 metros de altitud una estación meteorológica y un observatorio astronómico.

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En 1870, un grupo de pioneros decidió instalar a 2877 metros de altitud una estación meteorológica y un observatorio astronómico.
En 1930, Bernard Lyot decidió instalar, también allí, el coronógrafo que acababa de inventar.
Este aparato, destinado a crear eclipses de sol artificiales, solo podía funcionar con una transparencia atmosférica excepcional, como la que se encuentra en la montaña.
Desde el año 2000 y bajo el auspicio de las colectividades territoriales, que no dejan de movilizarse, los terrenos del Pic están abiertos al público. Todas las zonas han sido reformadas, creándose un museo y un restaurante, e instalándose un nuevo teleférico.
 
Más de 100000 visitantes se acercan cada año a la cima del Pic du Midi para pasar el día, comer, hacer un picnic, dormir y, por supuesto, mirar las estrellas y contemplar las mejores vistas nocturnas del Pirineo.
 
Los más deportistas usan el teleférico para bajar en esquí o snowboard, o en mountain bike en verano, para entregarse a la mayor emoción que se ofrece: realizar el descenso.
 

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