Vignemale, la cima de los Pirineos franceses

El Vignemale (3298 m), en la frontera entre Francia y España, es el pico culminante de los Pirineos franceses y el segundo macizo glaciar de los Pirineos, consagrándose como uno de los recorridos preferidos de los alpinistas expertos. Pero fue, sobre todo, su historia de amor con el conde Enrique Russel, la que le dio a este pico la fama de no ser una montaña como las demás.

Y es que, en realidad, el Pico Alto del Vignemale, en el departamento de Altos Pirineos, no es la cima más alta de la cordillera, aunque se haya convertido en toda una leyenda para los pirineístas y en uno de los lugares de peregrinación de las gestas montañesas, con su glaciar de Ossoue y su famoso desfiladero de Gaube, en su cara Norte. Los nombres, aquí, nos traen recuerdos familiares.

Baysselance, frente al inestable glaciar, se construyó en 1899, un año antes de que se le enviara un guarda. A sus 2650 m de altitud, es el refugio vigilado más elevado de los Pirineos.
Sin embargo, el Vignemale debe una gran parte de su fama a su ermitaño, el conde Enrique Russel, cuya estatua domina la entrada del pueblo de Gavarnie.
Como otrora escribiera, hablando del Vignemale: "Sí, esta era mi patria". Y es que hizo excavar con barrenos siete grutas, bien acondicionadas, en sus flancos, en las que vivía e incluso organizaba suntuosos banquetes.
En 1889, obtuvo de la Comisión Sindical del Valle de Barèges el derecho a "reinar" sobre esta cima y sobre las doscientas hectáreas que la rodean, todas a más 2300 metros de altitud.
Este privilegio le fue otorgado por 99 años...