¿Cuáles son los poderes especiales de los Pirineos?

¿Cuáles son los poderes especiales de los Pirineos?

LA GEOGRAFÍA

Primera pista: la geografía. Se trata del lugar en sí: los Pirineos. Una cordillera montañosa cuyo nombre nos es muy familiar pero que, en realidad, desconocemos. La frontera natural entre Francia y España y nexo de unión entre el mar y el océano. Poco tienen en común estas montañas con la mayoría de sus «primas» europeas. Primero, porque son montañas altas, con poderío, orgullo y majestuosidad. La cordillera se extiende desde el Atlántico hasta el Mediterráneo, como un lienzo monumental, una obra de arte de la naturaleza.

 

LA PROTECCIÓN

Los Pirineos han quedado más protegidos del frenesí por el dinero y de aquellos que solo piensan en ganar más y más. Se trata de unas montañas que no se han echado a perder, que no han muerto ni se han mancillado. Mujeres y hombres que viven en los Pirineos, con frecuencia desde hace generaciones, los han protegido con gran serenidad e inteligencia. El aire, el agua, los paisajes y el conjunto del increíble ecosistema pirenaico han permanecido inalterados. Son de los más puros de Europa. Algo de lo que no pueden presumir todos los destinos de montaña.

LA CONVIVENCIA

Los Pirineos son acogedores. Poseen el carácter del sur. Sienten el sol en la mente y el calor en el corazón. Son flamantes y resplandecientes. Unas bellas montañas que consiguen enamorar a cualquiera. Un efecto más bien raro en zonas de montaña, que suelen ser más bien ásperas. El motivo es muy sencillo: en los Pirineos, la gente ama a la gente. Con sencillez, alegría y sinceridad. La convivencia, las sonrisas, la fiesta, la música, la buena gastronomía y los buenos vinos son ingredientes esenciales del carácter hospitalario típico del sur y el suroeste francés. Entienden la cultura del otro, la del visitante. Para ellos, la llegada de un «extranjero» es un honor, y no quieren decepcionarle. Más bien todo lo contrario.