La cabaña está equipada de una cama doble (160) y de dos camas superpuestas para los niños (toallas y sábanas incluidas), una mesa para poder comer frente a las más bellas cumbres Pirenaicas. La cabaña posee puntos de observación sobre las jaulas de los lobos grises, de una terraza de madera con una magnífica vista hacia la manada de lobos. La "cena del cazador" - productos locales - se encontrarán en el refrigerador como también el desayuno.